Causas
Aguda: ingestión de algo irritante, comida en mal estado, comer demasiado rápido. Crónica: ayunos largos, alergias alimentarias, fármacos, enfermedades subyacentes.
Diagnóstico
Historia clínica. Si es crónica o grave, el veterinario amplía con analítica, ecografía o endoscopia.
Tratamiento
Casos leves: ayuno corto, dieta blanda, comidas pequeñas y frecuentes. Crónica: identificar y tratar la causa. El veterinario indica si hace falta protector gástrico.
Prevención
Comidas repartidas para evitar ayunos largos, dieta de calidad, cambios graduales, evitar restos humanos.

