Causas
Falta de insulina o resistencia a ella. Factores: obesidad (sobre todo en gatos), genética, pancreatitis, edad, ciertos fármacos, otras enfermedades hormonales.
Diagnóstico
Analítica de sangre y orina (glucosa elevada de forma mantenida, glucosa en orina). El veterinario confirma el diagnóstico y descarta complicaciones.
Tratamiento
Tratamiento de por vida: insulina inyectable (casi siempre), dieta específica, control del peso, rutinas estables. Con buen manejo, la calidad de vida es buena. Algunos gatos llegan a remisión si se controlan pronto.
Prevención
Control del peso (la obesidad es un factor de riesgo importante, sobre todo en gatos), dieta de calidad, ejercicio.

