Causas
Múltiples causas: infecciones (frecuente en gatos por herpesvirus), alergias, cuerpo extraño, irritantes, conductos lagrimales obstruidos, o secundaria a otra enfermedad ocular.
Diagnóstico
Examen ocular. El veterinario puede teñir la córnea para descartar úlceras y medir la producción de lágrima.
Tratamiento
Depende de la causa: colirios antibióticos o antiinflamatorios, retirada de cuerpos extraños, tratamiento de la alergia. NUNCA usar colirios humanos sin prescripción — algunos empeoran ciertas lesiones.
Prevención
Higiene ocular, evitar irritantes, vacunación (en gatos), tratar las alergias.

