Historia y origen
Criado por monjes del hospicio de San Bernardo (Alpes) desde el siglo XVII. Famoso por rescatar viajeros en avalanchas (mito del barrilito de brandy).
Reconocido por la FCI dentro del grupo 2 (molosos). En España aparece en explotaciones agropecuarias como guardián, además de hogares con espacio. Adultos hasta 8-10 años: la vida media corta es consecuencia del tamaño extremo y predispone a cuidados específicos.
Temperamento y carácter
Tranquilo, paciente, leal. Excelente con niños. Cariñoso pero no demostrativo. Necesita socialización por tamaño. Necesita estimulación mental diaria — los juegos olfativos, kongs de comida y trucos cortos canalizan la energía mejor que el ejercicio físico solo. Responde mejor a refuerzo positivo: el castigo físico genera miedo, ansiedad y reactividad — métodos coercitivos NO recomendados por veterinarios etólogos. Sensible al estado de ánimo de su familia: detecta tensión y se contagia.
Cuidados
Ejercicio: 30-45 min/día divididos en al menos 2 sesiones. Paseos calmados + juego mental.
Cepillado: diario; intensivo durante las mudas (primavera y otoño).
Alimentación: pienso de calidad acorde a etapa vital (cachorro/adulto/senior) y tamaño. Control de peso: la obesidad es la principal causa evitable de problemas articulares.
Veterinario: revisión anual con analítica preventiva a partir de 5 años (7 años en gigantes); 2 veces/año desde los 8.
Ejercicio moderado (1 h/día), evitar saltos en crecimiento. Cepillado 3 veces/semana (más en muda). Calor mal tolerado. Limpieza babero diario.
Salud específica
Displasia cadera/codo. Bloat. Osteosarcoma. Cardiopatías. Entropión/ectropión. Esperanza 8-10 años. Esperanza de vida 8-10 años con cuidados adecuados. Pruebas pre-cría recomendadas en criaderos responsables (displasia + cardio + oftalmología según patologías de la raza). En adopción, solicitar a la protectora informe vet del estado actual.
🩺 Predisposiciones de salud de esta raza
Condiciones a las que esta raza tiene mayor predisposición. Conocerlas ayuda a la prevención y a una detección precoz. La predisposición no implica que el animal vaya a desarrollarlas.
Convivencia
Niños: excelente. Otros perros: tolerante. Gatos: bueno.


